11/10/2014

canibalismo

Todo lo que es calentarse hasta la médula de los ronrroneos y la carne, el agua, la tierra. Cactus en los pezones y la madera agrietada. Morderse un poquito y moverse por dentro. Mirar desde distintos lados, fantasear desde distintos lados. Llorar después. Pero no importa, porque es de tonta, de miedosa. ¿Llorar por qué no sea verdad? No. En la inmanente cercanía eso y mucho más. Mi proyección se termina en la piel y los pelos. Ni un centímetro aparte. Ni un fantasma ni un cuerpo distraído, ni una a-sincronía cósmica, la fisura de mi corazón quizás. Pero no, de un golpecillo le digo basta y vuelvo a morderme, como un felino a punto de saltar. Calentarse hasta la médula y los ronrroneos. ¿Qué más? Nada más ni nada menos. Lx quierx todx y a todxs, comerme todx.



11/04/2014

11/02/2014

hjhgdsjhgfjhsgdf

Estoy tiritando. Tengo un súper orgasmo de tesis y no sé como tomarlo. Yo creo que voy a tiritar más, como epilepsia. hiperlepcia post tripp, epilepsia de pito, catarsis de memorias ram, de disco duro, de apariencia desprogramada. El hombre del jardin me dejó para la cagá. Que onda esas protosecuencias. que onda la influencia. Y Seefeel se acabo porque me dió creepy. Y puse Tr/st y me gusta pal pico. Sigo tiritando. Tengo mil ganas de tocarme un poco. Pero no, prefiero escribir, porque escribiendo mantengo el tantra. El tantra de siete meses. El tantra de mi infancia, toda esa acomulación reprimida en un solo momento, y es mio. Mio y los liquidos que se funden en esta pequeña escritura. Un manto irreconocible de permeabilidades. Como el Diego Stickar se saca sus scotch y los reparte al mundo, yo pregno mil letras en este espacio sin tacto. Por que no duele. Pero si duele ¿Qué tanto? si a todos nos gusta un poco, la evasiva del pueblo. La evasiva de todos los pueblos que llevamos dentro: animales, casas, abejas, cera, faunos, hombres, mujeres, lobos, piedras, cactus, pezones, maravillas múltiples. Cuando decaímos en la dureza de nuestra razón, para no sufrir, para no sufrir. Los humanos son unos pussyes. Las maquinas solucionan. Los cyborg se entregan al sentir, al cuerpo inorganico, des-organizado de la modernidad, de los proyectos soberbios. Mil bestias en mi cuerpo, avatares que rodean el kundalini de donde brotan o no brotan mis enfermedades, esos dolores. ¿Detenemos el dolor en nuestros puntos para no movernos? ¿Qué clase de magia negra nos ha tirado en neoliberalismo? Bailar es resistencia. Moverse es resistencia. Y no dejo de tiritar. Oh mi Dios, y resulta que ahora soy creyente. Pero ya no. Y ahora si, y ahora no. Invoco a las frecuencias que me traspasan el cuerpo, a esas que llegan por todos los cables a mi lunar. No me asusto si tirito, no me asusto si lloro, no me asusta si siento. Mi vida es una sea mutante. No tengo miedo al cambio, mientras baile. El otro día encontré unos mails de cuando tenía 15-16, y ya hablaba de múltiplicidades. Todo porque leí el lobo estepario, vi akira y siempre sentí que tenía por lo menos, dos yo.

(no edité nada) (jajajjaa)

supa' trippy




10/26/2014

eager

Cuando mis ideas se declaran incompetentes y obtusas, cuando se auto proclaman cansadas y dormidas, mi cuerpo se acomoda en las antípodas del movimiento, en el reposo del espacio, en la suspensión de la visión. Interpelo mi conciencia, la derroto con mis dedos. Distribuyo mi extensión en un piso concreto esperando no morderme, no golpearme, no cortarme. Es imposible. Acontecen las rocas, las fisuras y los pliegues. Me gusta. Me gusta más. Sucede que, en la caída, un afecto se despliega. En el desvanecimiento, es la impetuosidad de los músculos la que aparece con una furia incompleta, lenta, impetuosa. No se cierra, se cumple. Subyace a la impavidez del rostro, lo desdibuja y desprende. Y en la marea de las volutas y vísceras remecidas, se incorpora la inorgánica en su complacencia sutil, en el eliminarse del estoy siendo para pasar al devengo. Con las pieles, las caricias y la rugosidad de las estructuras líquidas. Los elementos acoplándose y perdiéndose. Inevitablemente se pregnan tus ojos en mis huellas psíquicas. Me entrego nuevamente a las ideas, resguardándome de la histeria, las marcas de esas huellas latentes en un panorama diferente. Habrá que mutar, me dijo aquel día. Mutar en la roca, la piel, los ojos, los cuerpos y esa clarividencia intervenida. Mutar en la hierba que se desprende del mar y las caracolas que yacen en mis brazos. En la coyuntura entre el cerro, la arena y el recuerdo que muere en esos otros ojos. Muchos ojos repartidos en el aire, eyectados desde masas vigorosas, inquietantes, expectantes. 

10/13/2014

cycle


 
I wanna feel it again, too much to feel it again, it swept again and,
I can feel, the cycles in
And if all goes well, i'll do it again.