2/15/2014

otrora




Juana Molina - Río Seco



yo no quiero ver más

a todo aquel que se ha ido.
mi corazón roto ha venido, me habla y dice
que no le ha quedado nada, que él está vacío
me dice que todo se ha marchitado
y yo no tengo más que un río
tan seco el lecho,
que está agrietado profundamente.
la falta de agua. No le han echado asiduamente
Ahora, otrora
dando vueltas me voy dando cuenta estoy sola.
donde hubo fuego, heridas quedan
miré para otro lado y vi lo que pasó
no lo quiero
el tiempo ha terminado, mirá lo que quedó
no lo quiero. ahora, otrora
los recuerdos que el tiempo borró

2/11/2014

doblez, para los brujos no todo el océano es atún

Ya no sé lo que le digo a la gente, ni escucho los balbuceos intrépidos que salen de mi boca amarga. Pareciera que, al entrar en aquella oficina, la mirada se concentrara en las micropartículas que timidamente se deslizan entre la caras, multiplicandolo todo. Esa gente es con quien hablo, por supuesto, es la gente a quien bramo las mil inutilidades del mundo de los sueños, a quienes les vendo verborreas y me aplauden por eso. Todos me escuchan a penas, se encandilan en la matemática de una práctica disonante. Yo soy Homero y Fausto, recolector de los códigos mérmicos de la civilización, conjurador de los cuajos mitológicos y el hedor de las leyendas. Pastor de los demonios de la lengua y el habla. Yo soy el narrador. El brujo moderno que se escurre entre los trajes y corbatas. Yo soy el cínico, el imponente, el sagaz. La precisión inexacta de quien mira con desconfianza y travesura. Loki es mi padre y yo soy su hijo bastardo. El ojo de Odin y la sapiencia de Osiris se aferran de mis hombros, desgarrandolos. Entre la vida y la muerte un trago tibio de mi garganta succiona la fantasía: situado en medio de una sala, estoy, explicando algo ¿Qué era? Un proyecto, si un proyecto, un redoblez de algo por hacerse, otra ficción, una leyenda desafectada, la marathón del espíritu vuelto un esquema, un circuito abierto. ¿Cuando se hace la jugada? ¿ Cuando se muestran los dientes? ¿La sonrisa de los eternos? Aquí, en ésta sala, mascando la atención. ¡Soy un mago! Un planeador. Finanzas por allá, balances por acá, dibujos, gráficos, ilustraciones, datos. La vida diurna transcurre en la saliva que gasto, en la saliva que se seca y se hidrata con el agua comprada, el agua de vidrio, directa del manantial ¿El manantial S.A.? ¿Por qué ser un oficinista, si puedo ser lo que sea, un escritor, una abeja o un dragón? Aquí voy de nuevo, algo en el tiempo se revuelve. Ayer estaba en la carretera cortando melones para perderme en su vientre, en su carne naranja. Pero sigo aquí, al lado de la carretera, en el camino indómito. He viajado, he viajado en los ojos de alguien. Los charlatanes tienen una inmensa red neuronal interconectada al mar de las historias donde se nutren de lo que pidan. Y ahí estaba yo, en una fuente: La hiperspecificidad de un encuentro y la sustracción se mide por las incongruencias y las irregularidades; no todo el océano es atún, hay ballenas y sirenas, crustáceos y tritones. ¿De quien eres amigo? Ciertamente no de la red del aire. Por eso no soy oficinista. Soy un brujo.

2/09/2014

mpthy

han pasado casi once años y los sigo amando

2/05/2014

.-.-.-.-.

más que la mierda

1/30/2014

 desprenderse y despedazarse en el intento, entera


12/09/2013

una imagen del espacio

Lo que me conmociona profundamente en éste momento es la pregunta por el espacio.

¿Qué es el espacio? o más bien ¿Que consideramos espacio?

Yo sencillamente nací sabiendo que no era algo superpuesto, que no era cosa esquemática, una mera arquitectura sobre o bajo nosotros. No, para mi el espacio se congela cada vez que lo nombro y se despliega cuando lo dejo de pensar -cuando dejo de pensar en lo que me enseñaron-.
Estoy yo en un espacio, soy el espacio, un espacio anudado por la sapiencia y los efectos. No puedo creer en el vacío ni en lo intangible, no así en lo invisible, porque lo invisible puede llegar a ser tocado por la red neuronal que sujeta mi existencia. Y cuando pienso en aquello mi corazón no puede sino agitarse, volverse ansioso, excitado, porque en el fondo sabe que se ha conectado con mi cerebro, o más bien, debería decir que, mi cerebro se ha conectado entre sí, encontrándose consigo mismo. Eso es posible solo en la medida deje de pensar en la separación, en el espacio como una distancia, como una operación tajante: ese yo frente a el espacio tan terrible. Si solo entendiéramos que siempre caemos en el tiempo, derivando, no historizando. ¿Pero qué sería de nosotros sin la posibilidad de reencontrarnos? Que tortuosos somos a veces...Nos cortamos la cabeza newtowniana, nos deseducamos -¿otro deber?- para entender que el espacio, comida de electrones, es nuestra piel invisible. Una piel que nos abraza, gentilmente, en lo posible. Somos fantasmas.

 Dan Collins - 2003 - Twister

11/02/2013

los días


Un demonio canta karaoke en mis pulmones, en la traquea y los intestinos, pregnando una resonancia vacía que no apunta a nada, como un gemido carraspeado, mudo, que no apunta a nada. Me siento más nimia que ayer. Menos demoniaca que ayer. He encontrado en mis preguntas un cuesco inerte de palabras que fueron mortíferas, satisfactorias. La templanza me aniquila como si la vida fuera fumigada hacia mis heces, hacia mi estomago agrio. ¿Sera la frigidez? ¿Sera la calma que persigue a mis hermanos inquietos? ¿O es que la ansiedad está muy aprendida?

7/22/2013

amebas


a nosotras nos gusta la música celestial
porque creemos en algo,
y ése algo es lo que amamos la una de la otra,
lo que dejamos en el aire cada vez que reímos
cada vez que nos tocamos,
perdiendo el suelo
las maravillas del mundo se aglutinan en un espacio
nuestro espacio
una bola de lana
un maullido paciente
la masa que somos en la oscuridad
cuando contamos nuestras células irreductibles
en el canto de nuestros ojos